Le Doy de Puntin

Los dueños de la pelota.

05 octubre, 2010

Falta de criterio

Hablaba ayer con un compañero de laburo sobre el tema y lo vengo discutiendo con mucha gente con la cual hablo de fútbol. El jugador entiende lo que tiene que hacer y a veces es curioso. Se excede en sus funciones porque tiene inquietudes. A veces la inquietud es ver como es hacer un gol, otras ver como es tirarse a los pies. La mas de las veces pifian en su tarea por el esquema europeo de juego, que lo ha globalizado haciéndolo, en casos, burdamente antiestético, y en otras vistoso pero como podría ser ver una carrera de autos en un óvalo. A la cuarta vuelta ya estas buscando al panchero y esperando que alguien se mate. El jugador, por no haber estudiado, por dedicarse a mejorar su sola relación con la pelota, es bruto. No siempre, pero usualmente. Es bruto, le enseñan a decir algunas cosas para quedar bien con los periodistas (su fiel representante le indica cuando ponerse el cassette para repetir esa cantinela de "sabíamos que podíamos controlar la pelota y por suerte se nos dio"). Pero en general, salvo casos aislados, el jugador de fútbol -en este caso argentino- es ignorante. Y como ignorante, carece de criterio.

El domingo, en el partido de Boca Juniors contra Lanus, noté dos ejemplos de esto. El primero. Recibe Battaglia con pelota dominada en mitad de cancha, avanza diez metros tranquilo. Delante de él, cinco jugadores del contrario en posición defensiva y cuatro compañeros esperando su pase. Battaglia decide pegarle al arco. Mal, feo y mordido. Esa es una demostración de falta de criterio, curiosamente en un jugador que no es limitado. ¿Por qué no la pasó? En cambio se metió de lleno en el axioma del metegol. Un montón de cuerpos detenidos estorbando la visión y la llegada limpia de la pelota a la meta.

Segundo ejemplo, y este es violento. Boca esta jugado en ataque para romper la paridad. Tercer minuto de descuento y se va el partido. Tiene un corner. Va el Pochi Chavez a tirarlo. El Pochi Chavez jamas sera ingeniero espacial pero minimamente sabe hablar. Hay siete jugadores de Boca en el area esperando el centro. Uno para defender la contra y Clemente Rodriguez esperando en tres cuartos de cancha. Lo lógico es tirar el centro con pierna derecha buscando que se cierre sobre el segundo palo y a la carrera, alguien la empuje. De nuevo la falta de criterio se hace presente. Chavez la revolea hacia la esquina mas alejada del area grande quien sabe porque, la recupera Lanus y se va de contra...
...solo para llegar a la tercera falta de criterio. Clemente Rodriguez siempre le vio el número al jugador que llevaba la pelota, pero si la idea era hacer foul para detener la jugada, ¿no era lo mas sensato hacerlo apenas arrancada y no dentro del area chica propia? Conclusión: penal para Lanus y Boca pierde de local de vuelta.


Esta clase de ejemplos abunda en el fútbol local y uno se pregunta: ¿Qué carajo hacen los técnicos? ¿Por qué un equipo que juega una sola competición entrena una sola vez por dia y por dos míseras horas?
Tevez, en el Manchester City, se quejó del entrenamiento doble turno, pero en Inglaterra todos los equipos compiten como mínimo en tres torneos simultaneos, Torneo, FA Cup, y Carling Cup. Y si a eso le sumamos un torneo internacional, podemos hablar de sobreexigencia física.
Pero acá, los equipos que no clasifican para Sudamericana o Libertadores juegan una vez por semana, y a veces si hay fecha FIFA o Eliminatorias no juegan ni eso.
¿Cómo puede ser entonces que un jugador de fútbol no sepa cosas básicas como que si es marcador de contención, tiene que darle la pelota a los jugadores de mejor pie si hay por delante?
Solo en el maravilloso fútbol argentino.
(Lampard tiene un IQ de 150. Tevez juega en Inglaterra hace cuatro años y no quiere aprender ingles... ah, y es el capitan del equipo).

22 septiembre, 2010

O Mais Grande Du Muncho

Para jugar al basquet no se necesita una habilidad especial, pero si un físico especial. El jugador mas petiso, el base generalmente, mide mínimo un metro setenta. Algo similar ocurre con el voley. El tenis es un deporte caro. Los implementos cuestan su dinero, asi como tampoco los courts se encuentran en cada esquina. Alquilar los pocos que hay suele costar bastante dinero. El rugby es el único deporte que podría ser tan popular como el fútbol y sin embargo, en nuestro país, tanto el rugby como el hockey sobre césped son sinónimos de deportes de gente de clase media alta y alta. Probablemente la decantación se dio por parte de las clases privilegiadas al no practicar fútbol en sus clubes, countries o escuelas privadas. Aun asi, el balompie, deporte originado en Inglaterra hace ya casi dos siglos es la actividad física mas popular del mundo.

Voy a discriminar los porques, haciendola contra oferta de lo ya dicho sobre los otros deportes.
El fútbol es un deporte que no requiere un físico especial. Maradona, el mejor del mundo en su momento, mide un metro sesenta y tiene y tenía entonces, tendencia a engordar. Pelé, por el contrario, era flaco y aunque no muy alto, si lo era mas que el Diego. Dicen que es preferible ser de corta estatura porque el centro de gravedad bajo hace que los petisos sean mas estables, sin embargo, jugadores como Cristiano Ronaldo miden mas de un metro ochenta y compiten en habilidad con Lionel Messi, un chico que tenía dificultades para crecer de estatura. Y ahí tocamos otro punto. El fútbol es popular por su calidad de proveedor de oportunidades. Cualquiera puede triunfar en el fútbol. Desde el chico con menos oportunidades monetarias como Maradona o Tevez, hasta aquel que tiene problemas físicos o con su contextura, como Messi, Ronaldo o Adriano.

Es por su carácter de deporte democrático que es el mas popular. Grandes jugadores han provenido de todas las etnias y rincones del planeta. En la actualidad sin ir mas lejos,
latinos como los nuestros: Messi, Tevez, Aguero, Aimar, Riquelme, Zamorano, Salas, Santa Cruz, Cardozo, Forlan, Falcao, chicharito Hernandez; africanos como: Drogba, Toure, Kalou, Eto´o, Boateng. Portugueses y brasileros: Kaká, Cristiano Ronaldo, Deco, Pepé, Ronaldo, Ronaldinho, Robinho, Luiz Fabiano, Heitinga. Asiáticos como Nakata, Park Chou Young, Kim Sung Yeung. Europeos desde ya. Es decir, de cualquier parte de la brújula ha salido un jugador de fútbol excelente que ha logrado fama, éxito y dinero.

Y ha sido histórico, aunque es cierto que es mas reciente el ingreso de jugadores africanos y asiáticos a la popularidad y esto ha sido mas que nada por la televisación del fútbol europeo como el ingles, el español, el italiano y en menor medida, el frances, lugar donde juegan muchísimos africanos. Y es que los europeos lo han entendido bien y hay que darles cierto honor aunque uno los vea como una caterva de capitalistas codiciosos (que lo son). El fútbol, como cualquier deporte, es un acto físico al cual se le suma una dosis de talento. Muchas veces, sobre todo en nuestro continente sudamericano, lo que sobra es talento con ausencia de capacidad física y falta de ganas por poseerla. Los europeos, cansados de esta situación, si bien no dejaron de adquirir jugadores sudamericanos han ido mechando su carro de compras con adquisiciones de otros lugares ostensiblemente mas baratos. Lo que falta en Africa es talento, pero sobran muchachos con físicos impresionantes con ganas de triunfar. En Asia la situación es diferente pero similar. Carecen por completo de idea de juego y concepto, pero como todo asiático, son laburantes. No le temen a matarse.

No hay que hacer una defensa de los trabajadores del deporte. Buen dinero ganan. Pero empieza a ser lógico porque es la principal opción si sos bajito, rechoncho, o pobre.

23 agosto, 2010

La Tenes Adentro (Boca)



Desde su concepción, el fútbol es un deporte. Un juego en el que se compite. Toda competición es una discusión de estilos, ideas, o habilidades. No mejores. DIFERENTES. Entonces se hace menester comprender dos cosas que no por difíciles de conciliar son irreconciliables.

1- El fútbol, si juego, debe divertir tanto a los que están involucrados como participantes como a los que están involucrados como espectadores.

2- El fútbol, como competencia, debe prodigar un ganador que haya sido leal para con el rival y para con el deporte/juego.

Venimos al presente. Nos damos cuenta que ni uno ni dos se cumplen o se cumplen a regañadientes. El fútbol no divierte ni a los jugadores ni a nosotros los hinchas. Es aburrido obligatoriamente. La presión por no perder (que no es lo mismo que la presión por ganar. Recordemos que el fútbol es uno de los pocos deportes que contempla el empate) hace que los generadores del deporte busquen soluciones que no son del agrado de los que miramos y tampoco de los que participan. De seguro para un jugador (cualquiera sea su puesto) es muchísimo mas entretenido jugar para un equipo que, en criollo, "va para adelante", que ejercer la función de equilibrista colgado del travesaño. También es para el espectador -sobre todo el pasional- mas merecedor de un aplauso un gol que una salvada de su arquero. En el hipotético caso (que se ha dado) que un equipo defensivo -o muy defensivo- saliera campeón con esa táctica, podríamos hacer la salvedad de que el resultadismo sirvió. Pero no siempre es asi. Por el contrario. Estos equipos juegan asi en la mayoría de los casos porque no les queda otra. Su fin no es salir campeón, su fin es no descender. Salir campeón fue un accidente. En muy pocos casos, ese accidente se convierte en algo natural. Muchas veces gracias a la influencia de un jugador/es que es brillante (Maradona en la selección de Bilardo, Riquelme y Palermo en el Boca de Bianchi, la Bruja Verón en el Estudiantes de Zubeldia, y su hijo, la brujita, en el Estudiantes de Simeone/Astrada/Sabella) y determinante.
Incluso, con esfuerzo, uno puede llegar a divertirse con esa clase de fútbol, pero eso solo significa que el paradigma de "fútbol entretenido" cambió. En la oposición, algunos casos sin duda, siguen existiendo. Los hinchas de Huracán, ávidos de un título, siguen exigiendo a su equipo que juegue lindo y bien, como en el equipo de Menotti del ´73, con Babington, Houseman y Brindisi. Los fanáticos de River e Independiente lo mismo (esto no significa que no vayan a festejar un campeonato ganado de manera espuria...).

Pongamos el caso actual de Boca Juniors. Boca Juniors tuvo una década (98/08) excepcional. Ganó todos los títulos repetidas veces, y lo que es muy curioso, lo logró con dos técnicos diferentes que manejan tipos de juego muy diferentes aunque el mismo sistema táctico, esto implica que el número telefónico que emplee el técnico no significa mas que la disposición de los jugadores en cancha. Carlos Bianchi -aunque mas flexible- usaba un 4-3-1-2 con bastante combate y presión en las dos primeras líneas. El 4-3-1-2 podía convertirse en un 4-4-2 con la eliminación del enganche, o en un 4-4-1-1 con la salida del delantero por afuera. Siempre con la intención de ganar y defender lo conseguido. El Coco Basile, un defensor a ultranza (en la cancha también) del 4-3-1-2 lo usó para imponer toque y vértigo desde la defensa. A diferencia de Bianchi que abroquela las líneas para convertir su mitad de cancha en un muro, el Coco dispone a los jugadores de manera que tengan espacio para "jugar lindo". No hace presión. Marca en zona y libera a todos los jugadores para ir al ataque.
Russo e Ischia, en sus respectivos campeonatos ganados usaron el mismo sistema. Ambos tenían momentos mas bianchistas y momentos basilistas también de acuerdo al rival y de acuerdo a la necesidad (Ischia llegó a jugar con enganche y tres delanteros para vencer a Newell´s Old Boys en el Apertura 2008 como no tuvo miedo de jugar con cinco defensores en partidos chivos, Russo tampoco tuvo mucho nervio para jugar con tres cincos en el medio si era necesaria batalla).

Ahora, busquemos la razón para que Boca, hoy día y desde hace dos años, este brindando espectáculos lamentables con pobres resultados.
Cambió técnico (contrató al técnico campeón) y trajo casi un equipo entero. Tuvo campeonatos pobrísimos con Ischia, Basile (la segunda vez), Alves y Pompei. Supongamos que el problema fuera el técnico. Se cambió (una vez mas). Busquemos otra razón: el sistema táctico. Imposible, Borghi lo cambió por el 3-4-1-2. Entonces son los jugadores. No puede ser, se modificó casi todo el equipo.

¿Donde esta la falla entonces?

En cada parte al mismo tiempo. Los técnicos -ahora el Bichi- entraron en el vestuario mas caliente de todos y tuvieron miedo de imponer su idea. Los jugadores, anquilosados y aburguesados por los logros del pasado dejaron de entender que camiseta estaban llevando. El sistema táctico no cuadra con la forma de defender. En esto, Bianchi, no se equivocó pero tampoco acertó un pleno. La mitad de los partidos Boca -aunque ganaba- terminaba aguantando porque los jugadores defensivos estaban extenuados por la presión constante que tenían que ejercer sobre el rival, muchas veces, nombre por nombre, muy superior (caso Real Madrid o Milán). Basile lo entendió mejor, su sistema de ataque continuo generaba que sus defensores, marcando en zona, apenas hicieran desgaste físico, al cual si eran sometidos volantes y delanteros. La verdad es que si uno piensa en atacar sin perder resto físico y sin someter a los defensores a un cansancio insoportable hay que jugar al achique. Como dijo Cruyff: ningún jugador debería correr mas de veinte metros. Claro, el achique lleva mucho tiempo de estudio, adaptación y trabajo. Los jugadores en defensa tienen que dar el paso adelante en el momento justo y así se ahorrarían correr delanteros y cansarse. ¿Por qué entonces no se usa mas que para defender pelotas paradas? En el caso de Boca es la falta de tiempo. Los jugadores entrenan dos horas por día y se van a hacer camarilla a los programas de la tarde. Aparte todavía piensan que se gana con la camiseta y nada mas. Aun piensan (no aprendieron de los últimos años de River Plate) que entrando en la cancha y mostrando la casaca los equipos van a inmediatamente colgarse del travesaño y jamás atacar.

Por suerte para el fútbol, y no para los hinchas de Boca Juniors, ahora el Fútbol es para Todos.

11 julio, 2010

Ganó el fútbol...


Pulpo hijo de un camión cargado de pu...lpos

...maricón. Si, ganó el fútbol maricón. Así, de una. En tu cara. Ganó España, la de los recortes al pueblo. La de Franco y sus neo socialistas de hiper-café. La de cerrarle el paso a los inmigrantes cuando durante miles (miles) de años exportaron los suyos para aquí y para allá. La de las provincias que se quieren independizar pero igual festejan el título. La que tiene una selección de Catalunya no reconocida por nadie pero dirigida por Cruyff (y en la cual jugó Puyol... el central de esta misma España). Ganó España, la de la cultura, con Picasso, Dalí, Cervantes, Reverte, y Cels Piñol. La España de la Zarzuela. La España de Santiago Segura y Almodóvar.

Ganó España. El fútbol maricón del tiki tiki que había que reivindicar para esconder la vergüenza del antifútbol de Lippi y otros tantos, que demostró que a la hora de portar las medallas, es mucho mas eficiente. Bilardo, Parreira, Mourinho, Bianchi... millones de títulos.
Cappa, Valdano (que dicho sea de paso... contrató a Mourinho), Del Bosque, Menotti... en números, mucho menos.

La discusión es larga. La verdad es poca. A la gente le gusta el espectáculo, pero también le gusta ganar. Incluso... le gusta mucho mas ganar. Lo fundamental es el término medio y probablemente eso fue lo que encontró España para conseguir el título mas importante a nivel fútbol. Solidez defensiva, efectividad ofensiva y un somero espectáculo.
Y lo que es mejor, no requirió de jugadores nacionalizados como Italia, Francia o Alemania para conseguirlo. Solo algunos forros como Puyol que no saben si son catalanes o españoles.

¿No?

España España España que linda tierra...

03 julio, 2010

"No me importa lo que digan..."



Es muy triste morir en la noche por una espada artera, pero peor es morir atado siendo acuchillado por cuatro vikingos a cara descubierta que jamás toman prisioneros. Y esa es nuestra derrota. Fuimos a luchar, a demostrar que el criollo no tiene nada que temer, nada de lo que asustarse. Pero los teutones fueron mas. Fueron millones. Tuvieron un temple y un rigor en su actitud similar a la dureza de una estatua forjada en marfil y fuego.
En la mano un puñado de derrotas. De batallas perdidas dolorosamente. Pero por suerte esto no es una guerra, es el fútbol. Y el fútbol da revancha. El deporte da siempre una nueva oportunidad de resarcirte. Como un eterno y dorado Iwo Jima, once gladiadores van a poner el hombro para levantar la bandera que flameara a pesar de los embates impredecibles del tiempo.
No hay nada que reprochar. Mejor morir asi que agonizando. Fallecer con la espada en la mano y la sangre en el ojo.
Las críticas... en otro momento.

Vamo vamoooo Argentinaaaaa, Vamo vamooooo a ganaaaaar...